martes, 1 de septiembre de 2009

Salir Ilesa

No planeo salir ilesa.

De hecho, creo que dolerá un poco encontrarte, en medio de todo. Será doloroso verte acercar a mi vida y amarme, y luego entonces, aterrizar en la realidad de tu ausencia. Dolerá, incluso, mucho más de lo que han dolido estos años sin tí. Así que tengo la certeza de la amenaza que representas para la integridad de mi alma ya un poco rota.

Dolerán, un poco, tus abrazos infinitos, en el tiempo tan corto en el que los tendré. Dolerán tus besos, y nuestros cuerpos haciendo el amor, con el amor que nunca se fue del todo, y que regresa con más ahínco. Sé que será duro descubrir, una vez más, que eres, mientras yo no soy para tí. Sí. Será duro tener los bolsillos llenos de todo lo que una vez quisiste, y que, lamentablemente, no puedes tomar -diariamente-

No, no planeo salir ilesa. De hecho, y sin ninguna pretensión, no planeo dejar que salgas de mi vida, así yo no pueda ser parte de la tuya. De alguna manera, o mejor, de todas, estás impreso en mi historia, en mi alma, en mi vida... y ni el tiempo, ni la distancia, ni las barreras pudieron borrar las huellas de tu nombre. Y te juro por lo que queda, que así, después de verte se me quiebre el alma... jamás te irás.

Más aún, tengo la certeza.