sábado, 11 de julio de 2009

Un lugar en el mundo.


Hay un rincón en el mundo en el que somos libres. En el que puedo correr a abrazarte, apenas me baje de un avión, o apenas te vea aparecer al doblar la esquina de mi casa... en el que puedo contar, una a una, las 14 horas en que estaré colgada a tu cuello... es un lugar en el que mis besos te alcanzan sin ningún temor, en el que, sin ningún reparo, puedo decirte todo lo que siento, y cuánto siento que la distancia sea mayor que los minutos que me tomaban bajar a buscarte en el parque, o timbrar en tu casa.

Ese es ahora, y de lejos, mi lugarcito favorito en todo el mundo. Porque allí, y después de muchas plegarias, el más viejo de mis sueños se materializa... contigo. En ese sitio puedo dedicarme casi que por completo, a cumplirme la promesa de hacerte sonreir todos los días, de hacerte feliz -el más feliz-. Puedo entregarme como mujer, a tí, como hombre, sin reparo de ningún tipo, sin estropear ninguna vida, sin más ni más.

Es un lugar mágico, en el que el poder y el querer se confunden... Y puedo amarte a mi antojo, y llenarte de besos chiquiticos el cuerpo y el alma, y la vida entera. Puedo ser, para tí, la mujer que soñé que sería, cuando apenas era una niña y empezaba a amarte. Puedo, todas las noches, contarte de mi día, y escuchar del tuyo... puedo celebrar contigo y llorar contigo. Y quiero.

Es el sitio, al que todas las noches y sin falta, acudo para encontrarte...

2 comentarios:

  1. OH! Me dejaste pensando...Ese lugar es la imaginación? Yo recurro a ella seguido para encontrarme con mis deseos. Besos.

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