domingo, 26 de julio de 2009

5840

En estos días cumplí 5840 días desde que te quiero, con este amor mutante y de años, que nace y crece y se transforma, para tí.
Esta semana fue de contradicciones.
La más grande de todas, finalmente te veré, después de la tristeza de pensar que postergaría el sueño por algunos meses.
Te quiero

martes, 21 de julio de 2009

Himno

Aquí está el Himno de este país inventado, al que viajo todo el tiempo para encontrarte.
* Me sorprendiste, tú fuiste quien lo escogió.
Idilio
Willie Colón
 
Solo me alienta el deseo divino de hacerte mía,
más me destruye la incertidumbre que estoy pasando,
y es que la nieve cruel de los años mi cuerpo enfría,
y se me agota ya la paciencia por ti esperando.
 
Y se me agota ya la paciencia por ti esperando,
que a besos yo te levante al rayar el día,
y que el idilio perdure siempre al llegar la noche.
y cuando venga la aurora llena de goce,
se fundan en una sola tu alma y la mía.
 
Que a besos yo te levante al rayar el día
(el día nos sorprenda corazón)
y que el idilio perdure siempre al llegar la noche,
(la noche sea tan solo de los dos)
y cuando venga la aurora llena de goce,
(juntos solos tu y yo)
se fundan en una sola tu alma y la ma.
 
Que a besos yo te levante al rayar...
 
Se fundan en una sola tu alma y la ma!
 
Soñando, contigo, queriendo que se cumpla nuestro idilio
 
A veces me voy a un rincón
Y me quedo en el vaco
Sufriendo por ti, amor mío
Te llama mi corazón
 
Soñando contigo, queriendo que se cumpla nuestro idilio
 
Y verás lo lindo que es el amor
Cuando se quiere de verdad
No existe duda, no existe rencor
Solo un corazón que es para los dos
 
Soñando contigo, queriendo que se cumpla nuestro idilio
 
Eeeeahh.. yo esperara mil años
Si fuera tu condición
Pero el tiempo va volando
Ven y calma mi pasión
 
Soñando contigo, queriendo que se cumpla nuestro idilio
 
Y así, muy juntos
Volver a sentir que se funden tu alma y la mía
en un abrazo
un idilio de amor 

jueves, 16 de julio de 2009

Mis tesoros para tí...

 

Ser.

 

Lo único que tengo para ti, son mis besos,

y esta piel cansada de tu ausencia,

que ha esperado por años a tu cuerpo.

 

Lo único que tengo es quererte,

con este amor sin tiempo, y de años,

que se reinventa diariamente para ti.

 

Sólo me queda soñar el mismo sueño,

ése encuentro, abrazo reparador,

y los besos infinitos

 

No tengo más, no pido nada…

 

sábado, 11 de julio de 2009

Un lugar en el mundo.


Hay un rincón en el mundo en el que somos libres. En el que puedo correr a abrazarte, apenas me baje de un avión, o apenas te vea aparecer al doblar la esquina de mi casa... en el que puedo contar, una a una, las 14 horas en que estaré colgada a tu cuello... es un lugar en el que mis besos te alcanzan sin ningún temor, en el que, sin ningún reparo, puedo decirte todo lo que siento, y cuánto siento que la distancia sea mayor que los minutos que me tomaban bajar a buscarte en el parque, o timbrar en tu casa.

Ese es ahora, y de lejos, mi lugarcito favorito en todo el mundo. Porque allí, y después de muchas plegarias, el más viejo de mis sueños se materializa... contigo. En ese sitio puedo dedicarme casi que por completo, a cumplirme la promesa de hacerte sonreir todos los días, de hacerte feliz -el más feliz-. Puedo entregarme como mujer, a tí, como hombre, sin reparo de ningún tipo, sin estropear ninguna vida, sin más ni más.

Es un lugar mágico, en el que el poder y el querer se confunden... Y puedo amarte a mi antojo, y llenarte de besos chiquiticos el cuerpo y el alma, y la vida entera. Puedo ser, para tí, la mujer que soñé que sería, cuando apenas era una niña y empezaba a amarte. Puedo, todas las noches, contarte de mi día, y escuchar del tuyo... puedo celebrar contigo y llorar contigo. Y quiero.

Es el sitio, al que todas las noches y sin falta, acudo para encontrarte...

viernes, 10 de julio de 2009

El piso está moviéndose!!




Un tremendo remezón hizo que se levantara de un salto y corriera hacia el cuarto de su hija, que dormía plácidamente. Era viernes, probablemente, y teniendo en cuenta su reloj biológico aún faltaban algunas horas para el tener que levantarse. Todo se movía violentamente, tanto, que no podía tenerse en pie. No entendía como la nena aún dormía, y sin embargo, la alzó envuelta aún en su cobijita blanca, la abrigó en su pecho y se sentó a esperar a que se detuviera, bajo el marco de la puerta. No se detenía, y afuera, no se oía ruido alguno. Así que esperó. Pasaron varios minutos, en los que se esforzó en oir el tan nombrado crujir de la tierra, los gritos de angustia de sus vecinos, las alarmas de los carros en el parqueadero... y a cambio de esto, no logro oir nada. Sin embargo, su instinto de supervivencia, y el maternal, sobre todo, se empeñó en la espera, aunque realmente, quería asomarse a la ventana y ver lo que sucedía. La nena, seguía durmiendo, ahora mucho más agradada en brazos de mamá.

Afuera, no se oía nada. Al cabo de varios minutos, se levantó y puso a la niña en su camita, y venciendo todos sus miedos, se asomó a la ventana. Nada. No había nada extraño. Sólo unas pocas luces prendidas, algunos carros que pasaban frente a la casa, y uno que otro tranquilo transeunte. Nada que supusiera que unos minutos antes había temblado. Una madrugada normal, de un viernes normal.

Por si las dudas, llevó a la nena a su cuarto, y se acostó con ella. Quería estar cerquita, por si algo pasaba. Se sentía extraña, porque sabía que si hubo un remezón, lo había sentido, saltó de la cama y corrió para buscarla. No podía haber sido producto de su imaginación. Y pensando en esto, trató de conciliar el sueño. Pero no podía...

Y entonces, vino su imagen, como tantas veces durente los últimos días. Como casi todo el tiempo. Sonrió. Se sentía completa, de alguna forma, de cualquiera. Cerró los ojos para recordarlo, para traer tantos momentos a través de los años, para imaginar otros cuantos. Y entonces, vino otro remezón, y otro sobresalto. En medio del movimiento, vio como la nena se acomodaba, para seguir durmiendo. Todo se movía con ella, pero no se oía nada más. Sonrió sorprendida... y fue así, de esta forma, como notó que se le estaba moviendo el piso.

jueves, 9 de julio de 2009

¿Maluco si te digo que me haces falta?

Ese fue el mensaje que quedó por enviarse, en los borradores del celular. No sé si sea maluco o no... pero lo realmente cierto aquí, es que sí me haces falta... toda la falta del mundo. Incluso, más de la que me hiciste durante todos estos años, y eso, jurado, es mucho decir.

Y bueno, de más está decirte que pienso en vos. Tal vez demasiado, aunque hoy día me sienta feliz... Gracias.

lunes, 6 de julio de 2009

Sueños postergados 2

Como llegó la hora de cumplir mis sueños, me di a la tarea de anotarlos para llevarlos conmigo todo el tiempo, de manera que el universo, los ángeles y mi cerebro conspiraran para que los hiciera realidad. El ejercicio fue bonito, lo está siendo, aunque por los acontecimientos de los últimos días, varios de ellos tuvieron un punto de encuentro que no me sorprendió. Claro, ese punto de encuentro fue mi sueño, durante muchos años, y hoy, con un poco más de experiencia regreso, para seguir sembrando.

Y si, estoy empeñada en sembrar, en dar. Y es extraño, un poco, porque de tanto dar, pensé que me había quedado vacía. Pero aquí estoy, tratando de imaginar el cómo será, el cuándo, el dónde... y tengo la fe y la esperanza puesta en ese momento postergado tantísimo tiempo...

Sólo sé que si la vida es justa, tendré la oportunidad de vivir ese momento, así no sea más que un momento. Solo espero que cuando tenga que llorar, me acuerde de lo feliz que fui un día.

Pero ahora, es el tiempo de sonreir.

Voces

Es tu voz
es tu risita nerviosa
son tus carcajadas,
es sonrojarme por lo que dices,
eres tú,
tan lejos y tan cerca...
tan cerquita

Y se me anotoja buscarte, encontrarte
dibujarte con mis dedos,
recorrerte palmo a palmo
mostarte lo que soy, para que me conozcas
y gustarte...

Soy yo, aquí... la misma
que va a colgarse en tu cuello por catorce horas
que va a aferrarse a ti, por todos estos años
que siguió queriéndote, después de todo
y que te querrá hasta el fin... de los fines...

¿Podrías, por favor, poner algo (mucho)
de tí en mí?

Es tu voz, eres tu
y me haces sonreir...

miércoles, 1 de julio de 2009

Reconstruyendo el puente

Foto por Artur Coral-Folleco

Debo decirte que desde hace varios meses estás en la recurrencia de mis sueños. Al principio era vaga tu presencia, eras, en medio de la fantasía onírica, tan solo un momento, como una aparición que me dejaba la sensación de que algo estaba pasando en tí. El año pasado, por ejemplo, las apariciones me dejaron un mal sabor, y pensé que algo te sucedía. Por eso te busqué, arriesgándome a que no quisieras dejar que te encontrara. Pero me lo permitiste. Desde hace unas semanas, tu presencia se hace más clara en mis sueños. Ya el sueño tiene imagen y la imagen tiene voz.

Y entonces, confieso, estoy entregada a la tarea de reconstruir el puente que los años, los kilómetros y los silencios dejaron caer, porque estoy empeñada, y lo digo en serio, en salvar este tremendo abismo que ha surgido entre los dos.
Un puente ...
... que salve la distancia entre los dos.
... para que puedas cruzar a este lado y encontrarte.
... para que sepas que no estás solo.
... que te recuerde tu adolescencia, y te haga sentir joven y renovado
Un puente por el que sé que pasarás muchas veces, y siempre encontrarás a alguien nuevo, que se inventa todos los días para tí. Pero sobre todo, un puente capaz de resistir todos los sentimientos encontrados que guardaste esta semana en ese bolsillo que está cerquita de mi corazón.

Irremediablemente, la niña que dejaste hace unos años... está al cruzar el puente.