domingo, 19 de abril de 2009

Gimnasia Literaria: El Nudo



La otra vez la sal, el petroleo y un camino de piedritas me cayeron como un baldado de agua fría, y me sentí pesada, sin poder caminar, casi sin poder respirar... sentí, por un instante, El Nudo. Ese que de cuando en vez aparece por ahí, se instala en mi garganta, en mis manos o en mis pies, y según el caso, me impide gritar, correr o hacer algo. Ese mismo, el que no he logrado arrancarme desde la adolescencia, el que dejó que él se fuera sin saber que era mi amor... el amor de siempre... el primer beso... el primer verso...


Hoy por ejemplo, me impide llorar. Me impide sentir. Y de más está decir, que estoy en blanco. En blanco la mente y el corazón. En blanco, más no en paz. ¿Cómo esperar sentir paz, cuando no se puede sentir nada?



De tantos años con el maldito Nudo, ya hasta cariño le siento!

2 comentarios:

  1. Nina:
    El NUDO se desata llorando.
    Créame, sé lo que le digo.

    El Profesor
    PD: Por cierto, gracias por pasar por nuestro blog

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  2. NinnaGirasol
    ¿Profético este comentario?
    Caramba.
    Lo leo ahora y me deja estupefacto.

    El Profesor

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