lunes, 29 de diciembre de 2008

Decreto

Y después de tantas horas, de tantos días, de tantos años, decreto, que soy tuya.
Soy tuya así no esté contigo.
Soy tuya, de nadie más...
son tuyas mis palabras y mis secretos.
Soy tuya, dispón de mí, te pertenezco.
Después de tanto andar, de tanto buscar, decreto, que mis ojos nacieron para verte, mis manos para tocarte, mis labios para besarte.
Son tuyas mis canciones y mis silencios.
Tuyos son todos mis recuerdos.
Tuyo este cuerpo cansado de no verte, de tantos años,
tuyas mis manos, tuya es mi alma, todo, todo es tuyo.
Me decreto tuya, por entero.
Decreto que no hubo nada más, después de tus besos,
después de sentir tu aliento.
Tuya.

*Ser