lunes, 23 de noviembre de 2009

Fortuna

Soy un ser afortunado.

Hoy pienso que quizá sea el más afortunado de la tierra. Tengo una riqueza inmesurable, que crece con los días, a pesar de la aguda crisis que está haciendo sucumbir al mundo. Mis rendimientos no se indexan a ningún índice existente, ni a ninguna moneda, así que las variaciones de la tasa de cambio, no me afectan.

Mi fortuna, consiste en tenerte en mi camino, en haberte encontrado de nuevo, en saber que sí, que nací para tí, que era cierto eso que intuía, los flashes contínuos, tu en medio de todo, a pesar de los años... tantos, tantísimos años...

Mi fortuna es saber que te quiero en mi vida para siempre, como lo soñé siendo apenas una niña.
Es el amor que te tengo, que sé que me tienes, que crece y se hace fuerte y sólido.
Es ver el fluir de la vida, de los días, y sentir tu presencia constante.

Mi fortuna, Sergio, eres tu.


lunes, 16 de noviembre de 2009

Cuentas regresivas

La última vez que te ví, me subía a un taxi y te dejaba. Estabas ahí de pie, mirándome, despidiéndote después de un paraiso juntos. Ese momento lo tengo guardado en el alma... el segundo de dejarte, de mandarte un beso, de una lágrima detrás de las gafas negras... después de tantos momentos de amor...

y hoy tan solo faltan 18 días para verte, otra vez.

Para verte aparecer, otra vez, por esa puerta, y yo ahí, con el alma en las manos, esperándote. Como hace unos meses, como hace tantos años. Como esos momentos, pero un poco diferente.

Sergio, te estoy esperando con la vida y el corazón abiertos. Para que los tomes. Mi amor y yo te estamos esperando. Te esperamos.

Hoy fue un día feliz.
Hoy supe que estarás sentado en este mismo lugar, probablemente, mientras lees esto.
Hoy supe que compartiré aún más contigo...
Dormirás en mi cama... entre mis cosas.

Hoy, vuelvo feliz a mi cuenta regresiva.

Te amo

sábado, 7 de noviembre de 2009

Decreto... otra vez

Este decreto lo hice hace algún tiempo, pensando en vos, amor.
lo busqué y lo reproduje.
Porque la certeza de que nací para tí estaba ese día, estuvo hace años y aún está.
Te amo.


Y después de tantas horas,
de tantos días,
de tantos años,
decreto, que soy tuya.
Soy tuya así no esté contigo.

Soy tuya, de nadie más...
son tuyas mis palabras
y mis secretos.

Soy tuya, dispón de mí, te pertenezco.
Después de tanto andar,
de tanto buscar,
decreto,
que mis ojos nacieron para verte,
mis manos para tocarte,
mis labios para besarte.

Son tuyas mis canciones
y mis silencios.
Tuyos son todos mis recuerdos.
Tuyo este cuerpo cansado de no verte,
de tantos años,
tuyas mis manos,
tuya es mi alma, todo, todo es tuyo.
Me decreto tuya, por entero.

Decreto que no hubo nada más,
después de tus besos,
después de sentir tu aliento.

Tuya.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Galletita de la fortuna

"Before the beginning of a great brilliance, there must be a chaos"

A 33 días de verte de nuevo, amor, te salió este mensaje en la galletita de la fortuna. Puede ser que haya más caos. Puede ser, que como dices, ya ha sido suficiente. Sólo el futuro lo dirá. Pero entre tanto, sólo puedo jurarte que apuesto mi vida por nuestro amor. Qué venga el caos si quiere, yo estoy dispuesta a luchar.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Después del viaje

Debo decir que de este viaje, llegué cargada: de momentos, de recuerdos, de esperanza, de planes, de futuro y por supuesto, de amor. ¿Cómo no cargarse cuando, por fin, después de tantísimos años, se logra cumplir un sueño? No miento si digo que todo fue maravilloso. El universo conspiró para que así lo fuera... y qué gusto poder contarlo. Los sueños sí se hacen realidad y el amor sí existe.

Todo fue maravilloso, pero debo confesar que verlo dormir a mi lado, está entre las mejores cosas... abandonado a los sueños, con un esbozo de sonrisa, tranquilo... él. Creo que pasé algún tiempo viéndolo dormir, aprendiéndolo y reaprendiéndolo. Y tengo su imagen grabada en mi memoria, impresa en mi alma - otra vez. Él es. Una de esas mañanas despertó y yo estaba viéndolo. Sonreí y sonrió. Y hoy tengo su sonrisa guardada entre mis tesoros.

La vida es curiosa.

Verlo de nuevo fue maravilloso. Ver su sonrisa entre la gente, mientras todo desaparecía al rededor. Sentir su abrazo infinito. Olerlo. Todo. Después de tantísimos años, de tantas barreras, de tanto miedo, de tantas lágrimas. Sentirme en casa en sus brazos, en su cuerpo. Descubrir todas las coincidencias, descubrirme transparente e inmovil en sus manos, entender que empezamos a construir un "nosotros", y que a pesar de todos los obstáculos, estoy dispuesta a luchar por nuestro futuro. Sencillamente porque lo amo.

martes, 1 de septiembre de 2009

Salir Ilesa

No planeo salir ilesa.

De hecho, creo que dolerá un poco encontrarte, en medio de todo. Será doloroso verte acercar a mi vida y amarme, y luego entonces, aterrizar en la realidad de tu ausencia. Dolerá, incluso, mucho más de lo que han dolido estos años sin tí. Así que tengo la certeza de la amenaza que representas para la integridad de mi alma ya un poco rota.

Dolerán, un poco, tus abrazos infinitos, en el tiempo tan corto en el que los tendré. Dolerán tus besos, y nuestros cuerpos haciendo el amor, con el amor que nunca se fue del todo, y que regresa con más ahínco. Sé que será duro descubrir, una vez más, que eres, mientras yo no soy para tí. Sí. Será duro tener los bolsillos llenos de todo lo que una vez quisiste, y que, lamentablemente, no puedes tomar -diariamente-

No, no planeo salir ilesa. De hecho, y sin ninguna pretensión, no planeo dejar que salgas de mi vida, así yo no pueda ser parte de la tuya. De alguna manera, o mejor, de todas, estás impreso en mi historia, en mi alma, en mi vida... y ni el tiempo, ni la distancia, ni las barreras pudieron borrar las huellas de tu nombre. Y te juro por lo que queda, que así, después de verte se me quiebre el alma... jamás te irás.

Más aún, tengo la certeza.

domingo, 23 de agosto de 2009

Miedo

Puedo contar con los dedos de una sola mano las semanas que restan para, por fin, abrazarte, con las ganas que el tiempo y la distancia le han impreso a mi alma, a fuerza de preguntas sin respuesta. No te niego que ansío el momento de descubrir tu sonrisa acercándose entre la gente, y casi puedo verme ahí, ladeando la cabeza hacia la izquierda, con una "medio sonrisa nerviosa", delante del mundo, como enfrentando al destino, ganándole la batalla a todas las barreras interpuestas entre nosotros. Pero sé que es la batalla, más no la guerra.
Y entonces llega el miedo. El miedo de descubrir que la intuición se acerca a la realidad, y que todo esto que hoy siento no es más que el despertar hambriento de todos estos años. El miedo de verme una vez más en cuentas regresivas, en aeropuertos, en despedidas. El miedo a amar en soledad, a descubrirme el alma y el corazón quebrados...
Creo que estoy, seriamente, atentando contra la integridad de mi corazón, porque sé que la guerra ya la tengo perdida. Porque tal vez, lo que sucede es que no la quiero ganar. Aunque me muero de las ganas porque no sean semanas sino días o mejor, minutos.
Sólo espero que cuando vengan las lágrimas me acuerde de las sonrisas.